El IV Torneo Solidario de Golf de Fundación Aladina arrasa en Madrid
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En Aladina llevamos años apostando por algo en lo que creemos firmemente: el ejercicio también forma parte del tratamiento.
El estudio que tiene como título“Efectos del ejercicio físico supervisado sobre la función cardíaca y la capacidad funcional en adolescentes con cáncer durante el tratamiento intensivo”, es un ensayo clínico en el que han participado algunos de los principales hospitales de España.
Entre ellos el Hospital 12 de Octubre, donde Carmen Fiuza lidera la iniciativa, el Hospital La Paz, el Hospital Gregorio Marañón y el Hospital Niño Jesús. A ellos se suman la Universidad Europea, con Rodrigo Yagüe como coordinador del proyecto y la Universidad Miguel Hernández, junto con la Fundación Aladina, como parte activa del proyecto.
©️Hospital 12 de octubre
El estudio pone el foco en algo fundamental: el impacto real del ejercicio físico supervisado durante el tratamiento oncológico. La investigación incluyó un ensayo clínico con 104 adolescentes de entre 12 y 19 años a los que se sometió a ejercicio individualizado aeróbico, de fuerza y respiratorio.
Las conclusiones del estudio señalaron que su incorporación temprana ayuda a:
Este trabajo demuestra que el ejercicio físico supervisado durante el tratamiento oncológico en adolescentes es una intervención segura y factible.
Este trabajo ha sido posible, en parte, gracias a la experiencia que hemos desarrollado a través de nuestro programa de ejercicio físico en hospitales, donde acompañamos a niños y adolescentes con cáncer con entrenamientos adaptados y supervisados por profesionales.
Este reconocimiento no solo pone en valor el trabajo de los equipos médicos e investigadores, sino también la importancia de integrar el ejercicio en el cuidado de los niños y adolescentes con cáncer.
En Aladina lo vemos cada día: moverse, jugar y mantenerse activo no es solo una cuestión física. Es también una forma de sentirse mejor, de recuperar energía y de seguir siendo niños.
Porque avanzar en investigación es avanzar en la calidad de vida de los niños y adolescentes con cáncer. Y en ese camino, el ejercicio tiene mucho que decir.